
¿Desea un presupuesto para la instalación de un SoluCalc, más información o asesoramiento personalizado? ¿Tiene alguna pregunta, un problema técnico, necesita asistencia o quiere reemplazar su botella de CO₂? ¿Está convencido de nuestra alternativa a los descalcificadores de agua a base de sal y le gustaría convertirse en socio o instalador certificado?
En España, la cal en el agua es una realidad muy extendida. En muchas regiones, especialmente en zonas como la Comunidad Valenciana, Murcia, Cataluña, Andalucía o las Islas Baleares, la dureza del agua puede ser elevada. Esto afecta tanto a viviendas unifamiliares como a edificios de apartamentos o complejos residenciales.
Con el tiempo, los depósitos de cal dañan calderas, termos eléctricos, intercambiadores de calor, tuberías y electrodomésticos. El problema de la cal no es su existencia, sino su acumulación progresiva y la forma en que se deposita en las instalaciones.
SoluCalc ofrece una tecnología basada en CO₂ que puede utilizarse tanto en viviendas unifamiliares como en edificios residenciales colectivos. El sistema se dimensiona específicamente según el tipo de infraestructura y el volumen de consumo de agua.
En una vivienda unifamiliar, el tratamiento de la cal tiene como objetivo principal proteger toda la instalación doméstica. El equipo se instala en la entrada principal de agua de la vivienda, antes de la distribución interna. De este modo, el agua tratada circula por toda la instalación: baño, cocina, caldera, termo y electrodomésticos. La tecnología SoluCalc se basa en la introducción controlada de CO₂ alimentario en el agua. Esta reacción transforma el carbonato cálcico responsable de la cal en bicarbonato soluble. El calcio permanece presente en el agua, pero ya no se deposita en forma de incrustaciones sólidas en las superficies.
El objetivo no es ablandar químicamente el agua, sino evitar que la cal se adhiera a las instalaciones.
En el contexto de una vivienda unifamiliar, la integración suele ser sencilla y compacta. La solución está diseñada para adaptarse al consumo habitual del hogar sin modificar los hábitos de los ocupantes ni requerir infraestructuras complejas.
En un edificio de viviendas o una residencia colectiva, los retos técnicos son más complejos. Los volúmenes de agua son mayores, el consumo es continuo y las instalaciones técnicas centrales, como calderas colectivas o intercambiadores de calor, representan una inversión importante. El tratamiento de la cal se convierte por tanto en una cuestión estructural y económica.
SoluCalc se instala en la entrada principal de agua del edificio, antes de las instalaciones técnicas centrales. El tamaño del equipo se determina en función del caudal, la presión y el número de viviendas. El objetivo es proteger toda la red colectiva y las instalaciones comunes, garantizando al mismo tiempo una eficiencia constante para todos los ocupantes.
SoluCalc también permite limitar la formación de incrustaciones en los sistemas centralizados de agua caliente sanitaria y en los circuitos técnicos. Esto ayuda a reducir los costes globales de mantenimiento, las intervenciones técnicas repetidas y las pérdidas de energía provocadas por la acumulación de cal.
La tecnología SoluCalc es la misma en ambos casos. Lo que cambia es el ámbito de aplicación y el nivel de integración técnica.
En una vivienda unifamiliar, el objetivo principal es mantener el confort diario y garantizar el buen funcionamiento de los electrodomésticos y sistemas domésticos. La red es generalmente más sencilla, los caudales son moderados y el consumo varía según los hábitos de los ocupantes. En un edificio colectivo, la lógica es distinta. El objetivo es proteger una infraestructura compartida que funciona de forma continua. Los volúmenes de agua son más importantes y las instalaciones técnicas centralizadas pueden generar costes elevados en caso de avería o acumulación excesiva de cal.
La solución debe, por tanto, dimensionarse con precisión e integrarse en un entorno técnico estructurado, como una sala de calderas o un espacio técnico dedicado. La elección entre una solución residencial o colectiva no depende de la tecnología en sí, sino de su adaptación a la configuración del edificio y a su uso.
Elegir una solución sin sal responde a criterios de sostenibilidad y simplicidad.
A diferencia de los sistemas tradicionales de descalcificación por intercambio iónico, la tecnología basada en CO₂ no requiere almacenamiento de sal, ciclos de regeneración ni vertidos adicionales de agua. Actúa directamente sobre el comportamiento de la cal en el agua. En una vivienda unifamiliar, SoluCalc es un sistema discreto y fácil de instalar, completamente compatible con el funcionamiento natural de la red de agua doméstica.
En un edificio colectivo, la instalación de SoluCalc elimina la logística de grandes cantidades de sal y las limitaciones técnicas asociadas.
Tanto en una vivienda unifamiliar como en un edificio residencial colectivo, el tratamiento de la cal debe adaptarse a la estructura del edificio y al volumen de consumo de agua.
SoluCalc ofrece una solución modular que se dimensiona según el uso, manteniendo al mismo tiempo un enfoque coherente, eficiente y sostenible para la protección de las instalaciones contra la cal.